
La primera cohorte iniciada en 2025 en San Juan representó un período de consolidación y profundización dentro de la Formación en Constelaciones Familiares con Enfoque en Trauma.
A lo largo del año desarrollamos los módulos presenciales mensuales en San Juan, junto con encuentros online de acompañamiento, instancias de tutoría y espacios de práctica supervisada, sosteniendo un proceso pedagógico continuo y estructurado.

Esta formación no se organiza como un conjunto de seminarios aislados, sino como un recorrido progresivo que integra teoría, práctica, supervisión y desarrollo personal. Cada módulo se construye sobre el anterior, permitiendo una comprensión cada vez más profunda de la mirada sistémica y del abordaje del trauma desde una perspectiva respetuosa y responsable.
Durante el año contamos con la participación y presencia de profesores invitados y docentes especializados, quienes aportaron distintas perspectivas y enriquecieron el proceso formativo.

El trabajo en equipo permitió ampliar la mirada, profundizar conceptos y sostener estándares éticos claros en la práctica de las Constelaciones Familiares.

La supervisión es un eje central de esta Formación.
El acompañamiento de docentes y profesionales con trayectoria me permitió sostener la profundidad y el cuidado que este recorrido requiere.
Formar facilitadores implica acompañar no solo el aprendizaje técnico, sino también la maduración interna necesaria para ejercer con responsabilidad, ética y conciencia.

Paralelamente al recorrido formativo en San Juan, se desarrollaron talleres abiertos durante todo el año, destinados a la comunidad en general.
Estos espacios permitieron acercar la mirada sistémica a nuevas personas, abordar temáticas específicas y sostener un vínculo activo entre la formación y la comunidad.
La práctica real, el intercambio y el contacto con distintos casos enriquecen la experiencia de aprendizaje y fortalecen la responsabilidad profesional.
